miércoles, 7 de marzo de 2018

Ignorancia a la carta



Canción: Porz Goret - Yann Tiersen



¿Y de dónde has salido tú? Me preguntaba una y otra vez…

Cine, música, filosofía, pasando por critica reivindicativa hasta amplias explicaciones sobre física, biología y religión. el constante “yo” en su boca retumbaba en mi cabeza como si de un mal vino en día de resaca se tratara, y ante los entusiasmados ojos de los espectadores que allí se reunían, en mi mente sonaban las perfectas palabras de Alfonso X que relataban: “Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen”.

La era de la información, decían, la era del saber, la era del conocimiento, repetían… Haraganes que pulen sus vacías mentes con el negro sustrato de la mediocridad, sabios de bolsillo, profetas de salón, ignorantes incapaces de asumir su propio desconocimiento. El cual, prostituido como si de una vulgar fruta de mercado se tratase, ninguneado, transmutado y ejecutado ante las manos de aquellos que se autoniegan la verdad en post de la estúpida satisfacción del no decir nada, extraído, directamente, de la red social más cercana.

Y yo me pregunto… ¿Este es el mundo que estamos creando? Un mundo donde la sobreinformación ha acabado por cegar al más ignorante, que, en busca de aprobación, no vacilará en desatar las más grandes barbaridades por su boca. Un mundo donde con tan solo un click podríamos tener acceso a la realidad, a la literatura, al arte, a la ciencia, a la filosofía… y en cambio optamos por descender ese obsoleto muro de Facebook cargado de sensacionalismo y alardear de nuestra ignorancia a los cuatro vientos.

Y de nuevo me pregunto… ¿será el miedo a parecer desinformado en la era de la información o la mera prepotencia del conocer la que nos lleva a esto? Cobardes mirando su móvil bajo la mesa, tratando de ocultar su absolutamente humano desconocimiento, pero, que en lugar de aterrizar en un constructivo “no lo sé” prefieren esconderse en su muro de soberbia. Porque creedme cuando parafraseando a ese sabio chino os digo que la ignorancia es la noche de la mente… pero una noche sin luna ni estrellas.

Hoy caminas sobre el filo de mi mente, pero ten cuidado, te puedes cortar.

César velázquez